Exigimos la liberación inmediata; y declaramos que cualquier juicio es ilegal e ilegítimo.
Ayer, el presidente constitucional Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores fueron ingresados por una puerta trasera al Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, en una operación de ocultamiento que evidencia el carácter político de su secuestro. La maniobra revela el temor de las autoridades estadounidenses a mostrar públicamente a dos líderes cuya sola presencia desmonta el montaje mediático y la farsa judicial que intentan sostener.
Pese a las restricciones, el hermetismo y la puesta en escena, la dignidad y firmeza del presidente Maduro y de Cilia Flores quedaron de manifiesto. Incluso en condición de prisioneros de guerra, su actitud serena, desafiante y profundamente humana eclipsó el espectáculo judicial que intenta sostener el supremacismo político que dirige este proceso.
El presidente Nicolás Maduro es un mandatario constitucional, amparado por el Derecho Internacional y por las Convenciones de Viena. Sin embargo, su secuestro viola directamente estas normas y se agrava al impedir que el Estado venezolano, como corresponde a cualquier ciudadano que lo solicite, garantice los recursos necesarios para su defensa.
El trasfondo es evidente: Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, importantes reservas de oro y tierras raras, y un modelo social que protege la soberanía nacional, entrega millones de viviendas, garantiza educación universal, alimentación, salud gratuita y una economía comunal. Un proyecto así, encabezado por un presidente obrero y una luchadora social surgida del pueblo, guiados por Bolívar y Chávez, resulta intolerable para quienes buscan controlar los recursos estratégicos de las naciones soberanas.
Esta agresión reproduce precedentes colonialistas de la política imperial estadounidense, como la invasión de 1965 en República Dominicana para impedir el retorno al poder de Juan Bosch, o la invasión de 1983 en Granada que aplastó el proyecto revolucionario de Maurice Bishop. Hoy, en Venezuela, está en marcha una política de cambio de régimen por parte del mismo imperio monroísta, mediante la judicialización de la política, el secuestro de dirigentes con el disfraz de juicio y la imposición de falsedades sin pruebas. A Cuba se le aplica un bloqueo criminal, al que ahora se suma un bloqueo energético y amenazas de invasión.
Mientras tanto millones de personas, desde el corazón del imperio, en la Venezuela, Patria de Bolívar y Chavez, y en diversas ciudades del mundo, movimientos solidarios y pueblos organizados, que incluyen a buena parte del pueblo dominicano y sus fuerzas progresistas y revolucionarias, llamamos al respeto del Derecho Internacional y levantamos una consigna clara y contundente:
¡Bring Them Back – Devuélvanlos a Venezuela!
Agenda Solidaridad agendasolidaridad5@gmail.com










