Expresó, que también afectaría la productividad en nuestro país y las importaciones por el alto costo de la mercancía y los fletes, trayendo como consecuencia el desabastecimiento de productos y desvinculaciones de empleados, dos elementos que serían explosivos.
Acabamos de recibir el aumento dispuesto por el gobierno de 10 pesos en los combustibles, lo que traería un incremento en los artículos y servicios que consume la población alimentos, medicina, energía eléctrica, transporte, materiales de construcción, entre otros.
Mercedes manifestó, que ante la tensión mundial que estamos viviendo por las guerras Ucrania-Rusia y recientemente la de Estados Unidos-Israel e Irán, el presidente Abinader debe hacer lo imposible para que en nuestro país no se convulsione el ambiente por la incapacidad de comprar los productos necesarios para sobrevivir en estos tiempos, por eso le pido estabilidad en el mercado cambiario.
Aseguró además, que las palabras del presidente en su corta alocución, recientemente, dirigida a la población, fueron oportunas y sinceras, ya que crean conciencia en cada dominicano, para que sepan que no es “paja de coco” la situación que nos tocará vivir.
Los dominicanos debemos ser austeros porque no sabemos el tiempo que tendremos que sobrellevar las secuelas de estas guerras. Hay que restringir el alcohol, el uso de combustible, las fiestas, teteos y comprar estrictamente lo necesario.
Emigdio Mercedes dijo que ya se reunió con su esposa y los hijos para que asimilen lo que está pasando en el mundo, porque lo que nos sobra hoy puede hacernos falta en un corto, mediano o largo plazo, lo que dependerá de factores que no están a nuestro alcance.
Pidió al presidente de la República, a los líderes políticos, religiosos, industriales, del empresariado, agrícolas, gremiales, comunitarios, entre otros, abrir una vía sincera y diáfana para un diálogo ágil y permanente, mientras estemos bajo este fenómeno de guerras.
Finalmente concluyó, debemos mantenernos en oración para que Dios erradique las guerras y mande la paz!










