Humberto Salazar
Escuchando con atención el discurso del presidente Luis Abinader el pasado domingo, creo se nota la preocupación que existe en el gobierno por las consecuencias que podría tener sobre nuestra economía, un aumento exagerado del precio del petróleo, como consecuencia de la guerra que se ha desatado en el medio oriente.
El presidente, como lider de una nación democratica, hizo lo correcto en dar la cara, es el jefe de.gobierno y por lo tanto su palabra debe tener más valor que la de cualquiera de sus funcionarios, el centro de su discurso, además de hacer una descripción del problema económico que ha causado la guerra en medio oriente, fueron las medidas que se están tomando para a su juicio, evitar que la crisis inpacte en los más excluidos de nuestra sociedad.
Solo que en todo el discurso faltó una palabra clave, esta es AUSTERIDAD, que el diccionario define como "una política económica o estilo de vida basado en la moderación, el ahorro y la reducción de gastos innecesarios", y esa conducta es precisamente necesita el actual gobierno de la República Dominicana.
Porque para tener autoridad desde un gobierno, y pedirle a la población sacrificio en medio de lo que se plantea sea una crisis económica, el primero que tiene que dar el ejemplo y amarrarse los pantalones es el gobierno y sus funcionarios, y eso es lo que menos pasa en un país donde los que llegan a la función pública lo hacen como un grupo de muertos de hambre que golosos corren a disfrutar de los manjares del poder.
Hablamos de que no se habló en el discurso del límite que ya se debe establecer para gasto de combustible del gobierno, la predilección de los funcionarios publicos, inmediatamente llegan al cargo por comprarse grandes todo terreno, por supuesto bebedores excesivos de combustible, que ellos no pagan de su bolsillo, es notable en las calles, avenidas y carreteras del país.
Se debió anunciar también la prohibicion del uso de las tarjetas de credito institucionales, para pagar francachelas en restaurantes caros, finas bebidas que nunca habían pasado por el cogote de alguna gente cuya agurria y ganas de parecer "fino", los hace libar licores de los que no entiende ni el nombre, claro pago por los contribullentes, porque para eso ganó las elecciones.
Y ni hablar de aquellos que nunca en su vida habian pasado de ir a Santiago o Punta Cana como mucho, y ahora se inventan todos los viajes posibles, pero que sea en primera clase, porque ya se habitaron a ir "cómodos" aunque sea de RD a Puerto Rico, pues el gobierno no ha limitado, y debería hacerlo poniendo como condicion aprobación previa de palacio nacional, los viajes de los funcionarios al exterior.
Algunos podrían decir, que las cuantías de esos tres renglones no son significativas, pero por algo hay que empezar, para después seguir con la economia de energía eléctrica, bajar el consumo de gastos de representación, dismiuir los presupuestos de publicidad, y un montón de cosas más que sirvan de ejemplo hay que ahorrar, pero el primero que pone el ejemplo es quien dirige la casa.









